Fernando Blanco Arquitecto

FERNANDO BLANCO

Arquitecto. 

Nacido en 1985 en Trujillo como último eslabón de una estirpe de carpinteros, creció construyendo cabañas en el barrio de ”Las Setenta” y  así descubre su impulso creativo y de presencia directa en la ejecución de sus creaciones. 

Durante toda su infancia y hasta la juventud desarrolla ideas e inventos en el taller de carpintería de su padre. 

Estudia aparejadores en la Escuela Politécnica de Cáceres y después Arquitectura en la Universidad Camilo José Cela en Madrid.

En 2014 vuelve a Trujillo y pone en marcha un proyecto empresarial para desarrollar estructuras desplegable de escala arquitectónica. Gana algunos premios de emprendimiento y patenta un modelo en 2015. Está inmerso varios años en esta aventura mientras realiza algunos proyectos residenciales. 

Desde 2020 hasta ahora aumenta su actividad en el oficio con proyectos comerciales, residenciales, religiosos e institucionales. 

trayectoria

Este arquitecto, nacido en 1985 en Trujillo, proviene de una familia de carpinteros, lo que marcó profundamente su enfoque hacia la arquitectura. Desde una edad temprana, estuvo inmerso en el mundo de la construcción, iniciándose construyendo cabañas en su barrio, lo que despertó su pasión por la creación y la ejecución directa de sus ideas. Esta etapa formativa se extendió a lo largo de su infancia y juventud, durante la cual experimentó con ideas e inventos en el taller de carpintería de su padre. Su educación formal en arquitectura comenzó en la Escuela Politécnica de Cáceres, donde estudió aparejadores, y se completó en la Universidad Camilo José Cela en Madrid, donde se graduó en Arquitectura. Este camino educativo le proporcionó una base sólida para desarrollar un enfoque único en su trabajo, combinando las habilidades prácticas heredadas de su familia con el conocimiento técnico adquirido a través de sus estudios.

En su carrera profesional, este arquitecto ha demostrado una notable capacidad para innovar y liderar en su campo. En 2014, tras regresar a Trujillo, inició un proyecto empresarial centrado en el desarrollo de estructuras desplegables de escala arquitectónica, un empeño que no solo le valió premios de emprendimiento, sino que también le permitió patentar un modelo en 2015. Esta fase de su carrera estuvo marcada por un intenso periodo de investigación y desarrollo, durante el cual también se dedicó a algunos proyectos residenciales. A partir de 2020, su práctica profesional se expandió significativamente para incluir una amplia gama de proyectos, abarcando desde lo comercial y residencial hasta lo religioso e institucional. Su trabajo destaca por una profunda comprensión de los materiales y una clara preferencia por estar directamente involucrado en la ejecución de sus proyectos, una influencia clara de sus raíces y formación temprana en carpintería.

cómo trabajo

El proceso de trabajo de este arquitecto refleja una fusión única entre la herencia artesanal de su familia y la formación académica avanzada que ha recibido. Comienza con una fase de inmersión y entendimiento profundo del contexto y las necesidades específicas de cada proyecto. Esta etapa inicial es crucial, ya que le permite captar no solo las demandas funcionales del espacio, sino también las emocionales y culturales de los futuros usuarios. A menudo, se le puede encontrar en el sitio del proyecto, interactuando con el entorno y sus habitantes para absorber la esencia del lugar, una práctica que heredó de sus días construyendo cabañas en su barrio natal.

Una vez establecida una comprensión clara del proyecto, el arquitecto se adentra en un proceso creativo intenso, donde la experimentación juega un papel central. Su taller, reminiscente del espacio de carpintería de su padre, se convierte en un laboratorio de ideas donde se modelan prototipos y se prueban materiales. Este enfoque práctico le permite explorar las propiedades físicas y estéticas de diferentes materiales, integrando soluciones innovadoras y sostenibles en sus diseños. La iteración y la mejora continua son constantes en este proceso, apoyándose en herramientas digitales de diseño arquitectónico para perfeccionar sus visiones antes de llevarlas a la realidad. La colaboración con artesanos, ingenieros y especialistas es también un aspecto clave, permitiéndole aunar la precisión técnica con la expresividad artística en cada proyecto. Al final, su trabajo se caracteriza por una ejecución meticulosa, donde él mismo supervisa las fases de construcción para asegurarse de que su visión creativa se materialice fielmente, manteniendo así una conexión directa y tangible con el acto de construir.